Inicio Secciones Rottweiler Pastor Alemán Cachorros Contáctanos

 

 

 

Introducción

El Estandar

Historia

Criterios de Crianza

Preguntas Frecuentes

Función Zootécnica

Temperamento

Bibliografía

Video Rott

Más Videos...

 

     

Pies de Cría

Futuros Campeones

Cachorros

     

 

El reducido porcentaje de perros

que muerden a los seres humanos demuestra

de forma irrefutable que son los seres

más benignos y misericordiosos

del planeta.

 

W.R. KOELHER, THE KOELHER METHOD OF DOG TRAINING, 1997

 

 

 

El Rottweiler, nobleza y fuerza

El Rottweiler es un perro que resulta imponente por su portentosa presencia física. Aunque por ello pueda parecer peligroso, es magnífico y posee una nobleza infinita cuando su dueño se encarga de educarle de manera estricta. Su poderío físico y mental exige un amo con mano izquierda dado que no es perro para principiantes. Este animal es realmente cariñoso y fiel hasta el punto de buscar constantemente ser acariciado por los habitantes de la casa. Utilizado desde la antigüedad para diversos trabajos, en sus orígenes fue destinado fundamentalmente al cuidado del ganado. En la actualidad se le conoce por sus cualidades como perro guardián. No en vano, es habitual encontrarlo en ejércitos y policías de numerosos países.
Una larga historia

Los orígenes de este can se remontan a la época de la expansión del Imperio romano. Las legiones se dividieron por todo el Imperio para salvaguardarlo. Los soldados llevaban consigo grandes rebaños de ganado, fundamentalmente ovino, y para su custodia y organización les acompañaban perros de tipo moloso originarios del Tibet, que serían los antecesores de los actuales Mastines Tibetanos, Napolitanos, etc.

A raíz de las conquistas del Imperio, los perros llevados por los romanos a los países invadidos fueron cruzándose con los canes autóctonos de cada región dando como resultado nuevas razas. Una de las rutas utilizadas por los legionarios llevaba a la ciudad alemana de Rottweil, que por aquellos entonces era un importante núcleo en la compraventa de ganado. Este hecho hacía que los ganaderos entraran y saliesen constantemente de la ciudad. Acompañándoles siempre en sus desplazamientos, llevaban perros grandes y fuertes, que eran capaces de defender a las reses de cuatreros, alimañas, etc. Estos perros estaban tan bien dotados y adiestrados, que los dueños depositaban el dinero recaudado con las ventas en los collares de sus fieles guardianes.

No se sabe con certeza si el Rottwiler como tal aparece por acción del hombre o por cruces producto del azar de los molosos tibetanos, perros autóctonos y razas con el Bullembeiser. La verdad es que con el paso del tiempo la raza se fue consolidando y se la empezó a conocer como 'Rottweiler Metzgerhund', que en alemán quería decir 'perro de los carniceros de Rottweiler'. Finalmente se le llamó Rottweiler, y las labores para las que se ha utilizado a lo largo de los años han sido variadas. Desde perro de pastoreo, a perro guardián, este poderoso animal ha servido también para la caza y arrastre de carros.

Un fisico privilegiado

El Rottweiler es un perro de cuerpo sólido, negro con manchas de color fuego (cobrizo) claramente definidas. De cuerpo muy musculoso y de talla superior a la media no es ni pesado ni ligero, ni alto ni menudo. Su estatura evoca fuerza, flexibilidad y resistencia. Su comportamiento inspira seguridad: es poco nervioso y valiente. Su mirada tranquila descubre bondad natural. A pesar de tener un aspecto general imponente no acusa falta de nobleza. Es un fiel vigilante de sus dueños y de las propiedades de estos.

Su cabeza es de longitud mediana, cráneo ancho entre las orejas. El occipital debe estar bien desarrollado. Idéntica longitud desde la trufa al ángulo interno del ojo que desde este último al hueso occipital. La cabeza no debe tener arrugas, debe ser lisa, sin embargo pueden aparecer arrugas cuando el perro está en posición de alerta.

Sus labios son siempre negros y firmes. Las comisuras labiales fuertemente apretadas. El pigmento interior de la boca es oscuro. En los animales viejos, el oscuro de la encías se vuelve más claro, pero nunca de color rosa.

El hocico tiene un puente recto, amplio en su base. La trufa, bien formada, de color negro, es más ancha que redonda.

Sus ojos son de tamaño mediano, almendrados, con párpados bien ajustados. El iris de color uniform

Las orejas son colgantes, proporcionalmente pequeñas, de forma triangular. Están bien asentadas en el cráneo de forma que lo hagan parecer más ancho cuando el perro está en estado de alerta. La oreja termina aproximadamente en la mitad de la mejilla. En posición correcta el reborde se apoyará firmemente contra la mejilla.

Conocerlo es quererlo

Cuando una persona decide tener un Rottweiler como mascota, debe tener en cuenta algunos consejos útiles para la convivencia. No se puede negar que es un perro especial y, por ello, deberemos tener muy claro como enfrentarnos a su educación.

La mayoría de los problemas de comportamiento que padecen estos y perros que les han echo tan temidos, se deben principalmente a problemas de socialización. Para conseguir que la socialización de nuestro Rottweiler sea adecuada, es necesario atender a actividades como el cepillado, la alimentación, el baño, practicar el trato cariñoso y pasearlo con frecuencia.

Este perro debe contar con un alojamiento amplio y no es necesario que cuente con muchas comodidades, ya que su fuerza física le hace soportar muy bien las adversidades físicas. Su alimentación debe ser con pienso seco preferiblemente y se deben controlar las horas y cantidad de comida para evitar perros obesos. El ejercicio diario ayudará también a mantener en forma su fuerte musculatura.

Debemos ser conscientes de que este perro no representa un peligro ya que bien educado es como cualquier otro perro. No existen demasiadas razas con la fuerza física y mental del Rottweiler, y es esto lo que le convierte en un perro que requiere un trato firme. Es decir, más que un amo-amigo, necesita un amo-jefe. Si se le educa de esta forma, los dueños podrán contar con la compañía de una mascota de una nobleza infinita ideal para cualquier familia.

REGRESAR

 

 

 

Criterios de Crianza

Nuestro criterio de selección de cruzas, está motivado por elementos funcionales y psicológicos.

 

De cuello fuerte, moderadamente largo, con ligero arqueo en la línea superior, muy prominente de los hombros, seco, sin papada ni piel blanda bajo la garganta, debe guardar armonía con la cabeza maciza y el tronco vigoroso y musculoso, sin ser demasiado largo como para conferir una elegancia inadecuada, ni demasiado corto que lo haga parecer demasiado pesado y compacto en los movimientos.

 

En el Rottweiler la cruz (región del tronco situada prácticamente en la base del cráneo, formada anatómicamente con apófisis espinosas de las primeras cinco vértebras torácicas), su importancia depende no solo de la medida de la altura del ejemplar, sino también de su funcionalidad motora. En la cruz convergen los musculos del cuello y los del dorso, dando continuidad a la transmisión del movimiento a lo largo de la columna vertebral. Una cruz alta (con apófisis espinosas largas) garantiza una amplia y sólida unión muscular, favoreciendo la fluidez y la agilidad de los movimientos, en tanto que con una cruz baja el cuello no se une al tronco con armonía, sino que casi forma líneas rotas, lo que repercute en la transmisión del movimiento, fraccionando su fuerza a lo largo de la columna vertebral.

 

El tronco debe expresar la fuerza y la potencia típicas de la raza, con un pecho ancho y profundo, el costado bien desarrollado con buen arqueo de las costillas; dorso rectilíneo, robusto y sólido, con franja renal corta, fuerte y profunda; costillas no retraídas; grupa ancha y de longitud media, ligeramente convexa y nunca horizontal ni hendida. La longitud del tronco no sobrepasa mas de 15% la altura de la cruz, de 61 a 63 cm con 48 a 50 kg de peso en los machos y 56 a 61 cm con 42 a 45 kg de peso en las hembras.

 

La espalda recta, fuerte y tiesa con una región lumbar corta, fuerte y pesada y grupa amplia, de longitud mediana, ligeramente redondeada y el pecho espacioso, amplio y profundo, de la mitad de la altura de la cruz, con antepecho bien desarrollado y redondeado es determinante para el desarrollo de la capacidad pulmonar del perro de trabajo; por su parte, el dorso de perfil recto es fundamental para un movimiento correcto con el mínimo desgaste de energía, debido a que permite la inserción correcta de los musculos dorsales a lo largo de la columna vertebral.

 

El Rottweiler como perro de trabajo, requiere una conformación de extremidades propias de un trotador, que desarrolla un movimiento armonioso, seguro, con fuerza y libre, con pasos amplios, permaneciendo su espalda firme y con poco movimiento. El trote es un paso de dos tiempos iguales a dos pies en diagonal. Durante el trote la línea dorsal se debe mantener sólida y relativamente inmóvil, con paso amplio y potente. Los movimientos rígidos, recortados, saltarines u oscilantes son considerados como defectos.

 

Se buscan hombros largos y del espesor justos y bien colocados; miembros rectos, paralelos, con brazos y piernas bien posicionadas, y poderosamente desarrollados y musculosos, los brazos muy adheridos al tronco pero no unidos, antebrazos robustos, muy desarrollados y musculosos; con metacarpos ligeramente oblicuos, robustos, no derechos. El antebrazo (segmento formado por el radio y el cubito) debe ser rectilíneo y perpendicular al suelo, mientras que un ligero ángulo del metacarpo es necesario para amortiguar los impactos con el suelo durante el movimiento.

 

Los pies deben ser redondos, bien cerrados y abultados, compactos y arqueados; con plantas duras, uñas cortas, negras y fuertes. Las patas delanteras, vistas de frente, son rectas y no demasiado cerradas. Vistos de perfil, los antebrazos son rectos. El ángulo de inclinación del omoplato es aproximadamente de 45 grados respecto a la horizontal y el ángulo escapulo-humeral es de unos 115 grados.  Estas dimensiones del omoplato son fundamentales para un correcto movimiento, ya que el Rottweiler debe tener un andar suelto y elástico y un hombro demasiado recto conferiría una escasa amplitud del movimiento delantero, con cierta rigidez. 

 

La constitución de la extremidad posterior es fundamental para el movimiento del animal ya que es la propulsora, dando el impulso a todo el tronco durante el movimiento y cuando mas se aproxima al ideal de construcción ósea y muscular del estándar, el animal tendrá mayor ligereza y potencia de movimientos con el menor gasto de energía, lo que se traducirá en una mayor resistencia al cansancio y un mejor rendimiento. Por tanto, las extremidades posteriores deben tener muslos de longitud media, anchos y muy musculosos; piernas largas, robustas, con musculatura ancha. Tobillos visibles repletos de fuerza, articulados, bien angulados, no rectos. Pies un poco mas largos que los delanteros pero siempre compactos, arqueados, con dedos fuertes. Vistas desde atrás, las extremidades posteriores deben ser rectas, no cerradas. En situación de reposo los ángulos de la articulación fémuro-tibial y tibio metatarsianas son obtusos. La inclinación del coxis debe variar entre los 20 y los 30 grados. 

 

El pelaje, es corto, duro, denso y bien apretado, negro con marcas bien delimitadas de color café rojizo en las mejillas, hocico, garganta, pecho y patas, arriba de los ojos y bajo la cola. La cola la cortamos al ras del perine (el trasero del perro) para que se vea el trasero cuadrado sin la prolongación de la cola, si bien actualmente en Europa ya no se aplica esta operación.

 

REGRESAR